Pequeñas dosis de sarcasmo acerca de la consultoría

viernes, julio 29, 2005

El descanso del guerrero

Bueno, hoy empiezo mis merecidas vacaciones, así que el ritmo de posts va a disminuir considerablemente. Pero volveré en septiembre con ánimos renovados y con cosas que quedan pendientes en el tintero.

Por ejemplo el tema de las subidas, que al final, después de hacernos completar el inútil proceso de autoevaluación y después de hacer nuestros amados jefes la comedia de reunirse en cónclave para señalar con el dedo a los elegidos, resulta que ahora han surgido otras prioridades y han decidido postponer la comunicación de los resultados.
Pero a ver, si ya está decidido, ¿a qué esperan para decirlo? Todo esto huele mal, o bien lo hacen para mantenernos más tiempo con la ilusión, o bien por algún oscuro motivo tienen que pensárselo otra vez.
O, simplemente, como ellos dicen, ya no es una prioridad, lo cual es igual de preocupante. Recordemos que en en las consultoras siempre se dice que su activo más valioso son sus trabajadores; cuando nuestra carrera (lo poco que quedaba de ella, es verdad) ha dejado de ser la prioridad de la dirección, es que vamos peor de lo que creía.

Pero bueno, a lo mejor lo hacen para no amargarnos las vacaciones.
Ale, pues nos vamos con la felicidad y la ilusión que sólo los ignorantes pueden disfrutar. Ciao!

domingo, julio 24, 2005

De pirámides y peonzas

De la serie esto se hunde.

La estructura que se suele perseguir en una consultora (y en la mayoría de empresas grandes) es la de pirámide, en el sentido de contar con una base amplia de profesionales juniors, que realicen el trabajo diario y aseguren unos ingresos a toda la organización y conforme vamos subiendo en el "escalafón" (seniors, managers, directores, partners, etc.), el número de personas en cada escalón ha de ir disminuyendo. Hasta aquí todo muy lógico.

En mi empresa (bueno, en esta empresa para la que trabajo), hace tiempo que tenemos problemas para mantener la estructura con forma de pirámide. Hasta hace tres años o así, la forma era la correcta, esto es, piramidal. Entonces, decidieron hacer recortes. Como siempre pasa en estos casos, los "recortados" fueron de la base. Podrían haber quitado a algunos de la cúspide cosa que habría sido más rentable y habría permitido mantener más base (y que la verdad, no creo que se hubiera notado mucho, teniendo en cuenta lo que hacían). Pero como los que tienen las tijeras son los de arriba, pues eso.

La pirámide pasó entonces a tener cierta forma romboidal, pero la cosa no acabó ahí. Conforme se veía venir el desastre, la gente se fue marchando, y como los que lo tienen más fácil para irse son los de abajo (porque cobran menos y están menos apegados a la silla) el rombo de iba convirtiendo en peonza (algo así como lo que pasaba en el chiste del remero).

Para agravar las cosas, hace años que no se contrata a nadie, por lo que los que estábamos abajo en el momento de congelación seguimos siendo los últimos monos, ya que los de arriba no se largan y no entra nadie por debajo. Eso sí, para que no estemos tan descontentos, después de un par de años de consumismo han tenido que hacer ver que nos promocionan (porque ya nos tocaba hacía tiempo, no nos vamos a engañar). Entonces se produce el efecto de la peonza que levita. Situación altamente peligrosa porque si la peonza deja de girar antes de que vuelvan a hacer la base nos vamos a dar una buena hostia.

Ah, que ahora dicen que quieren rehacer la base. Como siempre tarde y mal, pero de eso ya hablaré otro día...

martes, julio 19, 2005

1000 cosas que deberíamos saber...

Revisando los post que llevo hasta el momento, veo que no hago más que quejarme. Para variar un poco y no hacerme pesado hoy voy a intentar empezar una conversación útil :).

Cotilleando por la web he encontrado un post que enlaza a una lista de las 1000 cosas que todo el mundo debería saber. En realidad sólo hay 20, pero poco a poco se han ido añadiendo más. En una versión traducida de Área estratégica ya van por 31.

¿Podríamos crear nuestra lista de lo que todo buen consultor debería saber, digamos después de un año o dos (no vamos a ser demasiado ambiciosos) de dedicarse a esto?

Podemos empezar con la mayoría de las que están en la lista de Seth Godin (adaptadas a nuestro caso), cosas que según él ya deberíamos saber antes de empezar la universidad (por pedir que no quede):

  1. Escribir a máquina (en nuestro caso con un portátil)
  2. Hablar en público
  3. Escribir con claridad para que otras personas quieran leer lo que escribes
  4. Cómo administrar un proyecto
  5. Lógica formal
  6. Las 15,000 palabras más comunes en tu idioma (y no tanto anglicismo pedante)
  7. Inglés conversacional
  8. Cómo gestionar grandes cambios, con gracia
  9. Cómo llevar un pequeño negocio
  10. Las más importantes lecciones de al menos 10 culturas y su historia (básico si pretendes desarrollar una carrera con asignaciones internacionales)
  11. Lectura rápida con comprensión
  12. Cómo vender (o cómo hacer propuestas)
  13. Probabilidad (o mejor estadística)
  14. Cómo leer una tabla y un diagrama
  15. Cómo leer noticias y medios (entiendo a que se refieren a sin dejarse engañar por la manipulación de los mismos y a saber comprobar su veracidad)
  16. Cómo trabajar realmente duro (esta es de las primeras que se aprende ;p)
  17. Trabajar en equipo (básico!)
Yo añadiría, para completar 20 en total:

18. Cómo redactar un CV efectivo (vital, tanto para uso de la empresa en propuestas como para si quieres buscar un cambio de aires ;))
19. Cómo escribir e-mails claros y concisos (que a veces enviamos cada parrafada infumable...)
20. Aprende a decir NO! (sobretodo al gerente :p y al usuario también)


¿Qué más se os ocurre?

Protagonistas de una serie

Consultor anónimo se me ha adelantado comentando la serie del domingo por la noche en la que un consultor es uno de los protagonistas.

Aún a riesgo de repetirme, no puedo evitar la tentación de comentar el despropósito, es superior a mis fuerzas :)

La verdad es que no tenía intención de ver la serie, sólo con los anuncios emitidos durante la semana ya me habían convencido para no hacerlo (ya se sabe, en verano los guionistas buenos se van de vacaciones y queda lo que queda). Sin embargo, haciendo zapping de Nip/tuck me encontré una escena en que dos tipos con corbata discutían sobre que tenían que ir a ver un cliente o algo así.

He de confesar que cuando los vi pensé inmediatamente "estos son consultores", no abogados ni banqueros (por nombrar un par de profesiones de las que suelen disfrazarse también detrás de una corbata). No sé, tal vez me lo hizo pensar la cara de "menudo marrón" que tenía el protagonista, o la cara de gerente cabrón del otro (que no sé si lo era o no, ya he dicho que no vi el principio).

Total, inmediatamente después los topicazos del mercedes de lujo (¿cuantos consultores conoces que tengan un mercedes? yo entre cero y ninguno) y el ir a una fábrica a despedir gente (típico proyecto de consultoría, vamos). Y luego, en otra pausa publicitaria, vi a su madre echándole bronca por haber despedido a una antigua amiga suya. Jua, jua. Lamenteibol!

En fin, no sé si seguiré zapeando a esta serie, a lo mejor por curiosidad de ver si "profundizan" más en los entresijos de la consultoría: ¿saldrán los procesos de promoción y subidas (este año la cosa ha ido mal, lo sentimos mucho pero para el año que viene pelearemos por tu promoción), asignaciones a proyectos absurdos (mira chaval, tenemos un proyecto ideal para ti, ¿tú sabías cobol, no?), las quejas al gerente (en este proyecto no me siento valorado, necesito un cambio), los trabajos hasta las n de la madrugada (esto sí saldrá, es otro de los topicazos), la burrocracia infinita (no puedo bajar al bareto cutre ese a daros collejas, estoy rellenando una solicitud por triplicado para que me pague un taxi)?

No creo, todo eso aburriría hasta a los peces...

lunes, julio 18, 2005

Trabajando en el Titanic

Reflexionando un poco sobre la analogía entre empresa y barco, últimamente tengo la impresión de que estoy en la versión empresarial del Titanic.

Debí sospechar algo hace cosa de tres o cuatro de años, cuando los primeros pasajeros empezaron a saltar por la borda. En realidad los hicieron saltar, bajo pretexto de que sin estos pasajeros de segunda clase el resto viajaríamos más cómodos y rápidos. Curioso, hasta entonces siempre nos habían hecho creer que todos en este barco viajábamos en primera.

Poco después, los pasajeors empezaron a abandonar el barco por propia voluntad. Algunos, privilegiados visionarios, vieron el iceberg que se acercaba a toda velocidad. Otros, simplemente se cansaron de tanto "lujo y confort" y se lanzaron a la aventura de buscar otros barcos por ahí fuera.

Entonces llegó el desastre, chocamos con un gigantesco iceberg y el barco empezó a hacerse añicos. La situación actual no es muy alentadora: los pasajeros han saltado por la borda, los oficiales se han llevado los últimos botes salvavidas (¿donde quedó aquello de el capitán es el último en abandonar el barco?), y yo creo que hasta la orquesta se ha largado, subidos en el piano de cola.

Pero algunos aún estamos aquí. En realidad nunca hemos sido pasajeros, ni de primera ni de segunda; sólo somos los que alimentan la caldera, y aquí seguimos, a toda máquina, intentando empujar un enorme bloque de hielo que no se da por enterado...

viernes, julio 15, 2005

Tiempo de cosecha

En esta época es habitual que en las consultoras se realicen los procesos de promoción, subidas de sueldo, etc.

Esto de trabajar para una empresa americana es lo que tiene, cierran el año fiscal el 30 de junio y a principios de julio la empresa nos agradece el trabajo que hemos realizado durante el año con todo tipo de agasajos.

Hasta aquí la teoría. En la práctica, al menos en mi empresa, desde la crisis del 2002 las subidas y promociones han tendido miserablemente a 0, por lo que la gente ya no espera estas fechas con la ilusión de los buenos tiempos. Todo lo contrario, gracias a los precedentes
de los años anteriores, flota en el aire un clima de ligero desánimo (ligero porque, a estas alturas, ya nadie espera nada, por lo tanto tampoco habrá grandes decepciones) animado por la rumorología, que siempre tiende al pesimismo, y que para este año vuelve a pronosticarnos doce meses de consumismo (con su mismo sueldo, con su mismo nivel). Y todo esto pese a los informes favorables sobre la marcha de la consultoría en España.

Pero bueno, no adelantemos acontecimientos, esperaremos que nos comuniquen las promociones (está al caer) y luego ya nos quejaremos con conocimiento de causa. Lo del sueldo, lo dejan para más adelante, me imagino que para no amargarnos las vacaciones :)

lunes, julio 11, 2005

Los peligros de convertirse en funcionario

Es uno de los principales riesgos que se corren cuando estás asignado en un proyecto que, a todas luces, está ya durando demasiado.

Después de varios años en el mismo sitio, el desánimo hace mella en uno, y comienzas a pensar que para lo que estás haciendo, y para lo que después la empresa te lo va a valorar, no vale la pena esforzarse demasiado, que lo mejor es cumplir el horario que te marcan y olvidarse de todo en cuanto cruzas las puertas del edificio en dirección a casita, o a una de las múltiples actividades "extraescolares" a las que estás apuntado. Porque eso sí, una ventaja de este tipo de asignaciones es que tu vida se vuelve más activa y social (por fuerza, porque después de estar 8 horas haciendo lo mismo cada día tienes que encontrar una forma de distraerte o te vuelves majareta).

A mí me pasa desde hace un tiempo. Va a épocas; hay momentos del año que estoy más motivado (no coincide precisamente cuando me comunican las subidas de sueldo o de nivel, no os creáis), me levanto con ganas de venir a trabajar e incluso tolero quedarme más horas de la cuenta en este encierro voluntario (al fin y al cabo, como les gusta a algunos recordar por aquí, la puerta es grande). En cambio, hay temporadas, en las que la apatía se hace insoportable, no me apetece venir (no, no, no!) y quedarme un minuto más aquí después de la 18:30:00 se hace un suplicio insoportable.

Según he comprobado por experiencia propia y por la de mis compañeros, cuanto más tiempo llevas en un proyecto cada vez tienes más temporadas de “funcionario” que de “consultor”.

Te sucede un poco como a los presos, que cuando salen de la cárcel no saben espabilarse fuera y vuelven a delinquir para poder volver a prisión; cuando te sacan del proyecto (todavía mantenemos la esperanza de salir de aquí algún día) y vuelves al ritmo de trabajar 60 o más horas por semana, echas de menos tu proyecto tranquilo, tus tiempos de funcionario, lo bien que estabas trabajando tus 8 horas cada día. Tienes la sensación de que antes vivías mejor.

Pero es una sensación falsa, en estos casos, lo mejor es recordar lo mal que has llegado a estar, esas épocas de “funcionario” en lo que lo más provechoso que hacías en todo el día era enviar tu CV a otras empresas.

martes, julio 05, 2005

Ahora que empezaba a cogerle el gustillo...

Leo con cierta preocupación un artículo de Javier Cuchí, miembro de la Asociación de Internautas y de Hispalinux, sobre una sentencia judicial que pone los pelos de punta.

¿Tendremos que plegar velas ahora que acabamos (algunos) de empezar nuestra andadura bloggera (perdón por el palabro)?

¿O simplemente se trata de una muestra más (y por desgracia ya van unas cuantas) de lo retrasados que estamos en este país en temas internautas (una sentencia como esta en un pais civilizado de verdad sería impensable, pero aquí,...)?

Suerte que la sentencia todavía no es firme, y esperemos que no llegue a serlo, pero, por si acaso, ha sido un placer conoceros a todos :)

Bien analizada, la libertad política es una fábula imaginada por los Gobiernos para adormecer a sus gobernados.
Napoleón Bonaparte