Pequeñas dosis de sarcasmo acerca de la consultoría

domingo, julio 24, 2005

De pirámides y peonzas

De la serie esto se hunde.

La estructura que se suele perseguir en una consultora (y en la mayoría de empresas grandes) es la de pirámide, en el sentido de contar con una base amplia de profesionales juniors, que realicen el trabajo diario y aseguren unos ingresos a toda la organización y conforme vamos subiendo en el "escalafón" (seniors, managers, directores, partners, etc.), el número de personas en cada escalón ha de ir disminuyendo. Hasta aquí todo muy lógico.

En mi empresa (bueno, en esta empresa para la que trabajo), hace tiempo que tenemos problemas para mantener la estructura con forma de pirámide. Hasta hace tres años o así, la forma era la correcta, esto es, piramidal. Entonces, decidieron hacer recortes. Como siempre pasa en estos casos, los "recortados" fueron de la base. Podrían haber quitado a algunos de la cúspide cosa que habría sido más rentable y habría permitido mantener más base (y que la verdad, no creo que se hubiera notado mucho, teniendo en cuenta lo que hacían). Pero como los que tienen las tijeras son los de arriba, pues eso.

La pirámide pasó entonces a tener cierta forma romboidal, pero la cosa no acabó ahí. Conforme se veía venir el desastre, la gente se fue marchando, y como los que lo tienen más fácil para irse son los de abajo (porque cobran menos y están menos apegados a la silla) el rombo de iba convirtiendo en peonza (algo así como lo que pasaba en el chiste del remero).

Para agravar las cosas, hace años que no se contrata a nadie, por lo que los que estábamos abajo en el momento de congelación seguimos siendo los últimos monos, ya que los de arriba no se largan y no entra nadie por debajo. Eso sí, para que no estemos tan descontentos, después de un par de años de consumismo han tenido que hacer ver que nos promocionan (porque ya nos tocaba hacía tiempo, no nos vamos a engañar). Entonces se produce el efecto de la peonza que levita. Situación altamente peligrosa porque si la peonza deja de girar antes de que vuelvan a hacer la base nos vamos a dar una buena hostia.

Ah, que ahora dicen que quieren rehacer la base. Como siempre tarde y mal, pero de eso ya hablaré otro día...

10 Comments:

Blogger Consultor Anónimo said...

El diseño organizativo y las políticas de estos sitios están pensadas para épocas de bonanza: el negocio crece, hay oportunidades de promoción para bastante gente y a los que no se les promociona, es fácil que encuentren otro trabajo sin tener que forzar despidos. Además, es fácil atraer sangre nueva a un negocio tan "cool". Con este diseño, además, se aseguran los esfuerzos denodados de la gente: si me esfuerzo, subiré de categoría y ganaré más pasta.

Pero esto no está pensado para épocas de vacas flacas: no hay promociones. No hay rotación voluntaria, porque no hay dónde ir. Es cada vez más difícil (o más inútil) contratar gente nueva. Y los que están, desmotivados porque ni promoción, ni sueldo ni empleabilidad ni *** en vinagre.

Estoy de acuerdo contigo: el "tijeretazo" se metió por el sitio menos indicado...

23:12

 
Blogger Telémaco said...

Muy buen post Kopiator. Me ha encantado lo de la pirámide que se convierte en rombo.
Ahora que lo dices, también ha ocurrido el mismo efecto en la empresa para la que trabajo (bueno, en esta empresa que me entrega la nómina cada mes).
Curiosamente hace años que dicen que "hay que aplanar la estructura", sin embargo actuan literalmente como describes en tu post y el resultado final es que que consiguen la peonza que describes.
Y ahora en el centro de la peonza sobramos mucha gente, que nos aferramos al asiento con nerviosisimo, y en lugar de facilitar el trabajo de los de la base, hacemos más bien lo contrario.

Por cierto consultor anónimo, la empresa que me paga está ganando bastante dinero, por lo que creo que describe kopiator no es sólo motivado por épocas de vacas flacas, también ocurre cuando las cosas van bien.

12:05

 
Blogger por.libre said...

La consultora en la que yo trabajé pasó una época muy parecida a lo que has descrito, en este caso motivado, fundamentalmente, por un proceso de fusión.

Lo cierto es que la "fuga" de "talento" fue de órdago. Han sido unos 3 años de follón (una nueva fusión, varias reorganizaciones...) y lo cierto es que ahora mismo subyace un ambiente de desmotivación terrible (ya no trabajo allí pero, como veis, sigo en contacto)

Una cosa que se nota ahora, no sé si originado en estos cambios piramidales, es que los becarios y juniors que entran ahora no se matan a trabajar como antes. Son rácanos con su horario y a menudo se permiten el lujo de decir que no tienen tiempo para hacer algo, ¿qué os parece eso?

16:14

 
Blogger por.libre said...

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16:16

 
Blogger kopiator said...

Juniors? Ya nos gustaría ver a alguno por aquí (bueno, en realidad como no nos promocionan seguimo siendo juniors los que empezamos hace ya más de cinco años).
Eso sí, becarios sí que están entrando, pero sí es verdad que están en un plan bastante más pasota de lo que estábamos los recién llegados hace unos años.
Yo creo que gran parte de la culpa la tenemos nosotros mismos, ya que nos ven tan desmotivados que rápidamente se les quitan las ganas de trabajar.
La desmotivación es tan contagiosa como los bostezos... y eso es peligroso

08:48

 
Anonymous time said...

Vaya, ya veo que 'todas' las consultoras pegan el tijeretazo por el mismo lugar, incluída la mía (o trabajamos todos en las misma) jejejeje

11:20

 
Blogger Duelos y Quebrantos said...

No creo que tengamos nosotros la culpa de estar desmotivados, porque la mayor parte de las veces es algo que nos surge por circunstancias externas: el trabajo es una m*****, no nos suben el sueldo, no nos suben la categoría, nos hacen trabajar miles de horas... (la lista podría ser interminable).
Luego, es cierto, la gente enseguida se contagia, pero es la empresa quien debería estar más al loro de estos comportamientos, y hacer cosas más sensatas para evitarlos que ir por ahí con amenazas.
He dicho ;-)

11:58

 
Blogger por.libre said...

Respecto a la desmotivación, creo que nos gusta quejarnos. Quien no esté motivado que sea valiente, coherente, lógico, sensato... y se pire. Y más nosotros, que se supone que somos todos unas "superestrellas".

Tengo excompañeros (de la consultora) que antes de irme yo ya estaban quejándose y diciendo que se piraban. Cuando quedo con ellos para tomar una caña resulta que siguen en el mismo sitio y siguen quejándose de lo mismo ¿¿??

13:21

 
Blogger Duelos y Quebrantos said...

No creo que la opción de pirarse sea la que arregle el problema, sino que, a veces, puede que simplemente lo traslade a otro entorno (aunque hay casos flagrantes, eso sí).
En mi opinión, cada uno debería examinar de dónde sale realmente su desmotivación, porque podríamos descubrir que lo que creemos que es quemazón laboral en el fondo es un descontento agudo con nuestras circunstancias personales...
Pero es cierto, nos quejamos todo el rato, incluso cuando nos va bien encontramos alguna razón para lloriquear lastimeramente sobre el hombro del primero que pasa.

13:39

 
Blogger por.libre said...

Lo que digo, más o menos, es que cada uno debe der positivo y hacer por solucionar sus propios problemas, porque si tiene que esperar a que sea otro... y no digamos confiar en que LA EMPRESA va a mover un dedo!!

18:58

 

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