Pequeñas dosis de sarcasmo acerca de la consultoría

martes, septiembre 13, 2005

La vida es una tómbola (y siempre te toca el mismo premio)

La semana pasada comencé en un nuevo-viejo proyecto, en un viejo-viejo cliente.

Nuevo, porque no es donde estaba la semana anterior, pero viejo porque lleva ya años en este cliente, EL cliente.

Al hilo de lo que comentaban Jaime y Telémaco sobre lo efímero, yo me acabo de encontrar con lo contrario: el típico proceso que debería haber desaparecido hace tiempo pero que ahí sigue, erre que erre.

Es lo malo que tiene estar en un cliente tan grande, que puedes pasar por 10 proyectos diferentes y no salir ni del edificio. Lo peor no es que te vas y no puedes soltarle todo lo que has hecho a tu relevo y olvidarte (con suerte te vas al edificio de al lado, y si luego tienen algún problema vienen a verte y a hacerte preguntas). No, lo peor es que tarde o temprano acabas volviendo a donde habías estado antes y eso, por lo general, implica que te vuelven a tocar los marrones que habías dejado en su día.

Volviendo al tema de la rueda que gira y gira sin moverse del sitio, como un hámster atrapado en su noria, el marroncete este que es más resistente que un resfriado veraniego fue de lo primero que hice al entrar en esta santa casa. Después de dos o tres años sin mantenerlo, desde que yo tuve que dejarlo a su suerte para ir a buscar mi propio camino (que no me ha llevado muy lejos), ahora se dan cuenta que no funciona tan bien como debiera. Conclusión que deberían haber sacado hace dos años: lo rehacemos de nuevo que es más fácil que arreglarlo.

"Y, casualmente, como tú acabas de llegar y lo conoces estaría bien que te encargaras" (aaaaha, digo yo con cara de póker).

Temed a aquellos que de acerquen a vosotros con la pregunta ¿tú sabías como funcionaba "esto", verdad? Negadlo, si podéis. Si no, a partir de ese momento os caerá todo lo que esté relacionada con "esto", aunque ya no os acordéis ni de qué es una SELECT.

Yo no he podido negarlo, porque todavía hay mucha gente aquí que empezó cuando yo y me acabarían pillando, así que me toca tragármelo. Eso sí, el que me ha pasado el marrón me lo ha vendido como si me hiciera un favor (qué crack)

3 Comments:

Blogger por.libre said...

Enhorabuena por tus merecidas 8 semanas.

19:40

 
Anonymous Rafa said...

Yo estuve casi siete años en un cliente, con algunos tiempos fuera. Cuando volvías, siempre había algo "de lo que tú habías hecho" susceptible de ser retocado.

Claro que tu papel en "lo que hiciste" no es el mismo cuando eras programador junior que consultor experimentado, pero eso son detalles sin importancia para el que te encarga el tema.

Al menos tienes la suerte de que alguién piensa que es complicado y te dan 8 semanas. Lo peor es que te hubieran dicho, como lo conoces bien, seguro que en tres semanas lo tienes solucionado ;-)

09:56

 
Blogger Zanorte said...

Pues yo soy de los que prefiero clientes variados y donde no haya que pasar mucho tiempo: 2 o tres meses a lo sumo.
Ojo, no confundir proyectos cortos con marrones, solucionar errores y cosas por el estilo.
Por cierto, que rabía da cuando le echan a uno las culpas de algo, cuando ya ha salido del proyecto.

Enhorabuena por el blog.
Zanorte

13:44

 

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