Pequeñas dosis de sarcasmo acerca de la consultoría

lunes, octubre 10, 2005

Preparativos de la fuga

Llevo un par de semanas preparando el plan de fuga de mi empresa, y ya de paso del país. Por eso no tengo mucho tiempo para escribir aquí. De todas formas, tengo que hacer un esfuerzo por ir completando esta mini-guía de fuga porque escribir aquí me ayuda a reflexionar, a parte de los inestimables consejos que recibo de vuestra parte.

La verdad es que plantearse un cambio de semejante envergadura a estas alturas de la vida es complicado: muchas cosas que calcular y tener el cuenta ya que uno está acostumbrado a ciertos lujos a los que no se está dispuesto a renunciar fácilmente. Hace unos años, recién acabada la carrera, me hubiera podido ir con una mano delante y otra detrás, pero ahora la cosa es considerablemente más complicada.

Para empezar, hay que encontrar algún sitio donde te paguen lo suficiente como para vivir allí con cierta comodidad (tampoco hace falta que sea a todo confort) y poder seguir cumpliendo con tus obligaciones aquí, especialmente con el banco, que aún me quedan 28 años de hipoteca por pagar. Puedes empezar buscando información sobre el coste de la vida de donde te quieras ir, cosa que no es fácil porque normalmente encuentras una cifra media, que puede valer o no según si te gusta gastar en la media o por encima (no nos vamos a engañar, a todos nos gustaría estar por encima).
Además, todos sabemos cómo calculan este tipo de costes en base a una cesta de la compra que cada gobierno/encuestador manipula en función de sus intereses (como hacen aquí con la del IPC) y que pueden no coincidir con los tuyos.

Después está el tema de la carrera profesional. Si me
planteo moverme es en parte para avanzar profesionalmente, no para volver hacia atrás. Uniendo estas dos condiciones el rango de trabajos disponibles se estrecha, lo cual aumenta las probabilidades de fracaso.


De todas formas, la segunda condición no es estrictamente necesaria; lo importante es salir de aquí y más adelante, una vez habituado a los usos y costumbres del pais de destino, buscar algo que realmente se acerque a mi ideal de trabajo (si es que
existe algo así).

Así que ahora estoy en esa fase, la de buscar ofertas que me prometan un trabajo ideal con un sueldo ideal. De momento está difícil, pero no voy a desfallecer a la primera :)

4 Comments:

Anonymous Anónimo said...

Si me planteara salir al extranjero lo primero en lo que pensaría es en hacerlo dentro de la misma empresa, con lo que evitamos todo el proceso de selección, que puede ser bastante farragoso (y costoso por el desplazamiento). El procedimiento que yo seguiría sería el siguiente:
- Intentar solicitar la asignación a un proyecto al extranjero sin cambiar de oficina.
- Si no es posible, solicitar un transfer a la oficina destino. Vía el canal habitual que esté establecido para este caso, con la respectiva autorización de los superiores locales.
- Si aún así no es posible (por los superiores locales, cosa de esperar): dirigirme directamente a la oficina destino con independencia de la opinión de los superiores locales. En caso de encontrar cierta receptividad volver a presionar planteando acciones basadas en finalizar la relación con la oficina local y ser contratado por la oficina destino. Está claro que no robarán un consultor a otra oficina suya pero también dejas claro que el mismo movimiento lo podrías hacer a una tercera empresa.

En caso que esto no haya funcionado empezaría a pensar en cambiar de consultora, asumiendo que si en algo se caracteriza la contratación en el sector de la consultoría es en la selección continua. Y consecuentemente en la práctica de los candidatos de no esperar oferta y dirigirse directamente a las empresas en que se esté interesado. Por lo que el proceso que seguiría es el siguiente (de hecho es el mismo que supongo muchos de nosotros hemos seguido aquí en España):
1- Establecer empresas objetivo (las que más te interesen)
2- Bombardearlas con cv
3- Si no funciona, volver al paso 1 con una segunda lista de empresas, y así sucesivamente.

Otra opción es la de buscar un trabajo de freelance (o contractor que le llaman también), aunque dependiendo de las barreras que te puedan suponer el idioma y la adaptación cultural igual es mejor entrar en el mercado de la mano de un proveedor y dar más tarde el salto a freelance.

Suerte!

P.D.: Todo esto lo cuento desde la más completa ignorancia por no haber dado este paso, pero sí con el hecho de tener este tema muy meditado dado que esta es una opción que igual emprendo en un futuro.

00:32

 
Anonymous Jaime said...

Chic@... lo más importante en estos casos, siempre es tener claro que pretendemos dejar "la nota de despedida en la nevera", yo mismo dejaría la mía, pero lo vas dejando, lo vas dejando... Suerte en tu andadura.
PD: Casi todas las historias que conozco relativas a "tomar las de Villadiego" han sido fructíferas.

With two willis.

00:58

 
Blogger El Frikie, Adicto a la tecnología said...

Me ha gustado leer tu post porque yo ando pensando lo mismo

Es tan complicado... la de gente apoltronada en sus puesto por ese miredito...

saludos

14:40

 
Blogger Pilix Forever said...

Ánimo, dar el primer paso es muy valiente... aunque creo que lo más duro está por llegar.

19:09

 

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