Pequeñas dosis de sarcasmo acerca de la consultoría

martes, enero 24, 2006

despair

Hablando de desesperación, me he acordado de una web que encontré hace algún tiempo que trata de contrarestar en clave de humor tanta majadería que se escucha en los últimos tiempos sobre management, motivación y demás rolletes empresariales.

Como un poco de humor siempre va bien (sobretodo si se trata de reírse de uno mismo) os dejo el link a este pozo de desesperación.

Es especialmente buena su sección de "desmotivadores"

Como muestra, uno que podría reflejar mi estado de ánimo

Desesperando

Llevo ya demasiados días para mi gusto en esto de buscar trabajo y me
estoy empezando a desesperar.

La verdad es que buscar desde aquí es muy difícil. Supongo que la
gente ve que no estoy residiendo en el país y piensa que para qué me
van a llamar a mí y meterse en complicaciones (disponibilidad para
concertar entrevistas, idioma, falta de referencias, etc.) si tiene
otros 20 candidatos que viven ahí al lado y los puede citar al día
siguiente si quiere.

El tema de las referencias es bastante importante. Por ahí fuera es de
lo más normal que la gente dé como referencias a sus jefes actuales y
que la empresa con la que estás haciendo el proceso de selección les
llame. Aquí no existe esa cultura, supongo que porque normalmente
nadie quiere que sus jefes se enteren de que se está buscando otro
trabajo por miedo a represalias.

En fin, al final sólo me van a quedar dos opciones: conseguir que mi
empresa me envíe a un proyecto fuera (algo muy complicado tal y como
está el patio ahora) o liarme la manta a la cabeza y largarme de aquí
con sin trabajo ni nada y buscarme la vida (por lo que me han
comentado varias personas que lo han hecho es lo más práctico, lo que
pasa es que a mí todavía me da un poco de kanguelis el largarme sin
una mínima seguridad).

En fin, a seguir intentándolo, al menos últimamente estoy avanzando un
poco, ya he conseguido algunos contactos de españoles que están por
ahí, a ver si me echan una mano. :)

miércoles, enero 04, 2006

Otra vez el tema de los horarios

Anoche, viendo la tele hasta tarde, vi una entrevista a un curioso personaje: el presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los horarios españoles y su Normalización con los de los demás países de la Unión Europea (tiene tela el nombrecito, está pidiendo un acrónimo a gritos, aunque tampoco sería muy pronunciable).

Este señor, y la fundación a la que representan, defienden la postura, que más de una vez ha sido tema de conversación en la mini-red de foros de empresa que leo habitualmente (flexibilidad y autoregulación, ideas radicales, sin calendario), de que en España se trabaja demasiado mirando el reloj y muy poco mirando los objetivos y la productividad, que es hacia donde deberíamos ir.

Entre las varias reflexiones que hizo el entrevistado, algunas me hicieron pensar sobre cuánta razón tiene este hombre. Por ejemplo:

  • Racionalizar el horario: empezar puntual a las 8 o las 9, 45 o 60 minutos como mucho para comer y acabar a las 17 o como muy tarde a las 18.
  • Que se premia más la apariencia: es decir al que está 10 ó 11 horas en el trabajo, aunque la mitad de ellas sólo esté disimulando o tomando cafés (eso lo he visto yo) que al que está sólo 8 pero no se despega de su tarea en todo el tiempo
  • La importancia de la puntualidad: y no referida exclusivamente a la hora de entrada y salida del trabajo, sino principalmente a la puntualidad versus otras personas durante la jornada laboral: no llegar tarde a las reuniones, haciendo perder el tiempo a los demás, fijar una hora de fin para las reuniones (y no pasarse!) para que la gente sepa exactamente cuanto tiempo va a emplear en ellas
  • El horario actual es machista y está obsoleto: ésta era especialmente interesante, el horario actual se definió durante el siglo pasado en una época en que principalmente el hombre trabajaba fuera de casa y la mujer trabajaba dentro de ella. Actualmente, lo habitual es que ambos trabajen fuera de casa y lo lógico sería que el horario se hubiese acortado porque después de trabajar hay que llegar a casa y ocuparse de las tareas domésticas, la educación de los hijos, etc. Lo que no debería ser de recibo es que sigamos saliendo a la misma hora que hace 50 años, llegando a casa sin tiempo para nada y teniendo que perder los fines de semana para hacer lo que no nos da tiempo entre semana.

Y alguna cosa más interesante (como dormir más, lo cual es incompatible con ver el progama donde salía él anoche ;)). Lo malo es que siempre con estas iniciativas que parecen totalmente razonables pero que van en contra de la costumbre de todo el mundo me surge el interrogante de ¿conseguirán que alguien les haga caso? Eso mismo debió pasarle a la presentadora por la cabeza ya que le hizo la misma pregunta. Él respondió que esperaba que sí, que de momento tiene varias entrevistas durante esta semana y la que viene en diferentes programas de tv, supongo que con la excusa de haber editado un libro sobre el tema.

Pues bueno, yo con todo lo que he visto en mi corta trayectoria profesional me hace pensar que ni de coña! Pero nunca se sabe, de momento empiezan bien, yendo a la televisión ya que en este mundo, si no sales en tv no te hacen ni puto caso.

En todo caso, mucha suerte!!!

vía noche h

Volvemos a empezar

He vuelto después del paréntesis navideño (qué tópico) con una larga lista de propósitos de año nuevo que hacen prever que este año va a ser movidito. Algunos típicos, como hacer más ejercicio o aprender idiomas (a parte del inglés, of course) y otros más exóticos como fugarme de mi empresa, que me toque la lotería (por pedir que no quede) o escribir más en este blog (y en algún otro que estoy meditando si empezar o no).

Veremos a final del año (que ya se me está haciendo largo y sólo llevo 4 días) cuántos puedo tachar de la lista.