Pequeñas dosis de sarcasmo acerca de la consultoría

miércoles, enero 04, 2006

Otra vez el tema de los horarios

Anoche, viendo la tele hasta tarde, vi una entrevista a un curioso personaje: el presidente de la Comisión Nacional para la Racionalización de los horarios españoles y su Normalización con los de los demás países de la Unión Europea (tiene tela el nombrecito, está pidiendo un acrónimo a gritos, aunque tampoco sería muy pronunciable).

Este señor, y la fundación a la que representan, defienden la postura, que más de una vez ha sido tema de conversación en la mini-red de foros de empresa que leo habitualmente (flexibilidad y autoregulación, ideas radicales, sin calendario), de que en España se trabaja demasiado mirando el reloj y muy poco mirando los objetivos y la productividad, que es hacia donde deberíamos ir.

Entre las varias reflexiones que hizo el entrevistado, algunas me hicieron pensar sobre cuánta razón tiene este hombre. Por ejemplo:

  • Racionalizar el horario: empezar puntual a las 8 o las 9, 45 o 60 minutos como mucho para comer y acabar a las 17 o como muy tarde a las 18.
  • Que se premia más la apariencia: es decir al que está 10 ó 11 horas en el trabajo, aunque la mitad de ellas sólo esté disimulando o tomando cafés (eso lo he visto yo) que al que está sólo 8 pero no se despega de su tarea en todo el tiempo
  • La importancia de la puntualidad: y no referida exclusivamente a la hora de entrada y salida del trabajo, sino principalmente a la puntualidad versus otras personas durante la jornada laboral: no llegar tarde a las reuniones, haciendo perder el tiempo a los demás, fijar una hora de fin para las reuniones (y no pasarse!) para que la gente sepa exactamente cuanto tiempo va a emplear en ellas
  • El horario actual es machista y está obsoleto: ésta era especialmente interesante, el horario actual se definió durante el siglo pasado en una época en que principalmente el hombre trabajaba fuera de casa y la mujer trabajaba dentro de ella. Actualmente, lo habitual es que ambos trabajen fuera de casa y lo lógico sería que el horario se hubiese acortado porque después de trabajar hay que llegar a casa y ocuparse de las tareas domésticas, la educación de los hijos, etc. Lo que no debería ser de recibo es que sigamos saliendo a la misma hora que hace 50 años, llegando a casa sin tiempo para nada y teniendo que perder los fines de semana para hacer lo que no nos da tiempo entre semana.

Y alguna cosa más interesante (como dormir más, lo cual es incompatible con ver el progama donde salía él anoche ;)). Lo malo es que siempre con estas iniciativas que parecen totalmente razonables pero que van en contra de la costumbre de todo el mundo me surge el interrogante de ¿conseguirán que alguien les haga caso? Eso mismo debió pasarle a la presentadora por la cabeza ya que le hizo la misma pregunta. Él respondió que esperaba que sí, que de momento tiene varias entrevistas durante esta semana y la que viene en diferentes programas de tv, supongo que con la excusa de haber editado un libro sobre el tema.

Pues bueno, yo con todo lo que he visto en mi corta trayectoria profesional me hace pensar que ni de coña! Pero nunca se sabe, de momento empiezan bien, yendo a la televisión ya que en este mundo, si no sales en tv no te hacen ni puto caso.

En todo caso, mucha suerte!!!

vía noche h

4 Comments:

Blogger Telémaco said...

Kopiator, defineme "productividad".

¿Si todo el mundo llegara puntual al trabajo y a las reuniones aumentaría nuestra productividad?.

Si hablamos de empresas, básicamente el objetivo es ganar dinero. ¿Si no desperdiciasemos esos minutos la empresa ganaría más dinero? ¿cuanto?.

Pero aparte de mi cínismo,(perdón, este año estoy aun más cínico que de costumbre) tienes toda la razón que nuestros horarios no son racionales y que la falta de puntualidad es sobre todo una falta de respeto.

12:33

 
Blogger kopiator said...

Bueno, lo de la productividad puede definirse en varios aspectos, pero en el más básico, por ejemplo, podría ser de tu propio trabajo.
Cogiendo el ejemplo de las reuniones, si en una día cualquiera tienes 2-3 reuniones, que comienzan 10-15 minutos tarde y se alargan 20 minutos más de lo que deberían, estás perdiendo 30 minutos o más por reunión. Si te habías planificado hacer n tareas durante el día, de repente te encuentras que tienes una hora y media menos de lo que esperabas para hacerlas, con lo cual, o recuperas esa hora y media después de tu horario de trabajo o dejas parte de las tareas para mañana, suponiendo que las puedas retrasar, cosa que no siempre pasa.
Ojo, que con lo de la puntualidad me refiero a ser puntual cuando otras personas dependen de ti (totalmente de acuerdo con lo que comentas del respeto por los demás). Si llegas tarde al trabajo pq no te da la gana levantarte tan pronto pero nadie está parado esperando que tú llegues, pues ahí no veo problema. Siempre he estado a favor de la flexibilidad en el horario :)

14:57

 
Blogger Natanael.at.work@gmail.com said...

Hacía tiempo que no pasaba por aquí. Yo tb escuché al tipo y, sinceramente, no me creo nada. No me creo nada porque he leído a "gente importante" decir lo mismo que a este señor y, sin embargo, no se ha dado ni un paso adelante en sus propias empresas.

22:30

 
Anonymous Jaime said...

¿Qué decir de esto? Yo, Telémaco, sí pienso que la puntualidad, el respeto por los jefes, la certeza de que existe un horario que cumplir, que no se va a prolongar hasta la eternidad, y que se dejen de juzgar a la gente por las horas de culoenlasilla aumentaría la productividad.

22:32

 

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